7 de febrer de 2011

Hans Filbinger "El Terrible Jurista"

Primer ministro democristiano de Baden-Wurtemberg,
dimitió tras descubrirse que había dictado penas de
muerte en tiempo de los nazis.


Hans Filbinger, (Mannnheim, 1913 - Friburgo, 2007).

Fue juez de la marina nazi y condenó a muerte y ejecutó
a un marinero por deserción siete semanas antes del final
de la guerra. Después de la II Guerra Mundial hizo carrera
como político democristiano (CDU).

Con la muerte de Filbinger desaparece uno de los:
personajes más siniestros de la reciente historia alemana.
Ingresó por oportunismo en el partido nazi, para seguir su
carrera académica como jurista, por lo que no puede decirse
que Filbinger fuese el prototipo del nacionalista convencido.
Fue peor. Filbinger encarna a la perfección la imagen del
asesino de escritorio, la de aquellos que con su apoyo
incondicional sostuvieron y mantuvieron al régimen nazi
desde los puestos de segundo rango.

En 1940 ingresó Filbinger como juez en la marina nazi,
en la que, por su condición de jurista, fue destinado a
los tribunales encargados de condenar la deserción
y el derrotismo.

El caso más escandaloso y el que le trajo la ruina política
fue la condena del marinero de 22 años Walter Gröger por
deserción en Noruega. El jefe militar de la marina no aceptó
una condena menor a Gröger y devolvió el expediente para
que lo condenaran a muerte.

Filbinger no dudó en condenarlo y presidió la ejecución el
16 de marzo de 1945, 23 días antes de la capitulación de
Alemania.

"El corazón del ejecutado dejó de latir", firmado Hans Filbinger.

Así rezaba el acta de la ejecución. Todavía tuvo tiempo para
intervenir en otras condenas a muerte y condenó a marineros
en el campo de prisioneros después del final de la guerra.

Este pasado no impidió a Filbinger llevar adelante en las filas
de la democracia cristiana (CDU) del Estado federado de
Baden-Wurtemberg una brillante carrera, donde llegó a primer
ministro y ganó las elecciones en 1972 con un 52,9% de votos.
En 1976 mejoró este resultado con un enorme 56,7%.
La socialdemocracia (SPD) no tuvo el menor problema en
formar un Gobierno de gran coalición con el sanguinario juez
hitleriano. Su gestión era excelente desde una ideología de
feroz anticomunismo.

Llevó en Baden-Wurtemberg la lucha contra los restos de la
revuelta estudiantil de 1968 y aplicó a tope la caza de brujas
para limpiar los servicios públicos de elementos dudosos de
fidelidad a la Constitución.

Sus campañas electorales llevaban como lema:

"Libertad o Socialismo".

La carrera política de Filbinger se vino abajo en 1978 cuando
el dramaturgo Rolf Hochhuth, el autor de El Vicario, sobre la
implicación del papa Pío XII con el nazismo, sacó a relucir el
pasado del juez de la marina hitleriana y la condena al
marinero Gröger.

Filbinger dijo primero que no se acordaba. Le acusaron de
"patológica mala memoria" y algunos se preguntaron cuántas
sentencias de muerte había firmado para olvidarse de cuándo
levantó acta de una ejecución que presidió. Lo que le produjo
la ruina y le obligó a dimitir de su cargo de primer ministro
fue una respuesta sobre su pasado.

Dijo Filbinger:

"Lo que entonces era legal no puede ahora dejar de serlo".

Quedó de manifiesto que era un incorregible, incapaz de
arrepentirse o de pedir perdón a la madre del marinero que
ejecutó. Dos hermanas de Gröger se refirieron a él como el
juez que asesinó a su hermano.

La democracia cristiana (CDU) nunca se distanció de Filbinger
y hasta los años 80 fue presidente de honor. Su último escándalo
ocurrió en mayo de 2004 con motivo de la elección del presidente
federal Horst Köhler. En esta elección los partidos eligen como
grandes electores a personalidades afines que se distinguen por su
prestigio. La CDU eligió a Filbinger elector. A pesar de las protestas
y el escándalo, Filbinger se presentó en Berlín en el Reichstag para
dar su voto a mano manchada de sangre del anciano ex juez de la
marina hitleriana.

Desde su retirada de la política activa, Filbinger creó y dirigió un
centro de estudios donde se difundían ideas de ultraderecha.
Entre sus clientes figuraba la dictadura de Alfredo Stroessner
en Paraguay.

Murió convencido de su verdad y de haber sido víctima de
una conspiración en su contra organizada por los servicios
comunistas, la Stasi, de la desaparecida República
Democrática Alemana.

Filbinger murió a los 93 años. "Demasiados para una rata de
estercolero. Para este, cuerpo y mente, corrupto y envenenado".

"Dioses y bestias: de eso es de lo que está hecho nuestro mundo."
Adolf Hitler, citado en THE VOICE OF DESTRUCTION, por Herman Rauschning.

NOTA:

Soy consciente de que el nombre de este asesino, de este
excremento social, es Hans Filbinger a.k.a HanSS Filbinger.
Yo lo he modificado como podéis apreciar en la ilustración
añadiendo, una S más al final del nombre. Creo que ha estas
alturas, en el siglo en que vivimos, no hace falta explicar que
connotación tienen las siglas SS hitlerianas, para definir a este
siniestro monstruo, este asesino de escritorio, ha esta . . .
patética rata.

Este repugnante nazi.

© MANDRA

® All Rights Reserved.

2 comentaris:

Víctor Hugo. ha dit...

El mal tiene forma. Y la ilustración: genial.

Saludos.

Mandra ha dit...

“Y hace que a todos, pequeños y grandes,
ricos y pobres, libres y esclavos, se les dé
una marca en la mano derecha o en la
frente, para que nadie pueda comprar ni
vender, sino el que tenga la marca, la cual
es el nombre de la bestia o el número de
su nombre.” (Apocalipsis 13:16-17).

Gracias Víctor.

Saludos.

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